lunes, febrero 26, 2024

El falso profeta

Cuando el reloj dio las ocho en punto, un hombre joven de túnica dorada y cabeza rapada apareció caminando por detrás del Cerro de los Secretos y ocupó su lugar habitual en medio del escenario, compuesto de...

Diner americano

Las camareras llevaban las bandejas a la altura de sus batidos peinados y se deslizaban presurosas por las baldosas cuadriculadas, como en un extraño juego de ajedrez en el que sólo participaban los alfiles y las torres.

La traición

Su marido abrió los ojos como platos y giró en dirección de la puerta de entrada. Allí reconoció a uno de sus amigos del barrio.—¡Caín! ¿Qué haces aquí?Éste bajó la cabeza. Su brazo derecho tras la espalda...

Sando – can

De haber comprendido un poco más sobre Plus Ultra, su felicidad habría sido completa, al saberse acompañado también por su antigua dueña, que lo observaba con nostalgia al otro lado del espejo, como quien mira los videos...

Barrio Esperanza

Las viviendas, pintadas de alegres colores, se apilaban unas sobre otras en crecimiento continuo, como árboles en un apretado bosque compitiendo por la luz de un sol que no salía. La lluvia constante había apagado las fachadas...

Noah

En la oscuridad de la noche, bajo el cobijo de una gran sombrilla roja, un depredador asentía con aprobación ante el portal de una iglesia. Llevaba días buscando una base de operaciones adecuada y la energía que...

Girasoles

Como cumpliendo un deseo, la multitud a su alrededor se desvaneció, y sólo quedaron ellos dos. Por debajo de sus pies, que colgaban de la torre, el estadio se había vuelto un inmenso campo de girasoles.

Fragmento

Cuando pasó el lateral de su mano por el cristal, sus sospechas fueron confirmadas. Ya no había nadie al otro lado del espejo. Sobre su silueta vacía dibujó un corazón roto y escribió con trazo errático:“Ciao, Bella”.
Era domingo por la mañana en Greciaville y la lluvia se había hecho a un lado para dar lugar a las meditaciones. En Plaza Ágora, el punto energético más importante de Plus Ultra, un grupo de veinticinco...
Olivia ubicó el posa fuentes redondo de madera en medio de la mesa. Luego apagó el horno y, sin molestarse en quitarse las mullidas manoplas floreadas, empujó con un codo la puerta de entrada. El frío repentino...