domingo, mayo 19, 2024
Con innecesaria valentía -el único tipo que amerita un reconocimiento-, el rostro de Marta se apartó del microclima generado por su colcha de margaritas a crochet. De los sueños y pesadillas que había tejido esa noche, poco...
A los seis años y dos meses de vida, Marcelo conoció a la Muerte. Mientras otros niños cursaban la inducción progresiva de rigor, intuyéndola en la inmovilidad de un sapo al otro extremo de un palito, o...

Tesoros

La cantidad de mosquitos excedía por unos cuantos miles el cupo previsto para mayo. Fue por eso que debió cortar la rosa. De ser febrero, la habría dejado deshojarse a sus anchas entre inhalaciones apasionadas de su...
Al tonto del pueblo lo subyugaron entre cuatro. Ahí mismo lo ascendieron a “el loco”. Me contuve a mi pesar de soltar una observación poética, al estilo de “al humo del incendio, que aún no se ha...
Desde el living de casa se visualiza de lleno el jardín de los vecinos. El pasado dos de febrero, si es que recuerdo bien, una tormenta excepcionalmente inspirada descorrió la cortina de sauces eléctricos que nos dividía,...

Raíces

La última vez que visité el departamentito del centro fue de sábado por la mañana. Acontecía un día soleado (expresión osada, acaso polémica, que utilizo para implicar que el astro, a mis ojos, es un evento en...

Sando – can

De haber comprendido un poco más sobre Plus Ultra, su felicidad habría sido completa, al saberse acompañado también por su antigua dueña, que lo observaba con nostalgia al otro lado del espejo, como quien mira los videos...
Queridos colegas, tengo el placer de anunciarles la llegada de mi nuevo libro, "Plus ultra". Les comparto el link de Amazon y la sinopsis, espero que les guste. Desde la invención del espacio virtual...

Contrato

Garabateé mis iniciales con impaciencia en cada carilla y una vez más al final del texto. Apenas eché una ojeada al documento, pues conocía las condiciones de antemano. No me sorprendió, en absoluto, la cláusula que estipulaba...

Otros vendrán

Los miércoles tocaba Scrabble. El tercer día de la semana era, de hecho, nuestro único día, por lo que sería correcto afirmar que siempre tocaba Scrabble. Una merienda prolongada -de cuatro a seis-, té con leche, pan...