viernes, agosto 19, 2022

Día del padre

—Estamos acá, papá. La voz arrasó como un viento seco, devorando pastos y montañas y dejando un surco negro que se perdía en el horizonte. Los pájaros volaron aterrorizados de las copas de...
Con ojos inquietos analizaba cada tramo del recorrido en busca de hombres sospechosos, mientras le apretaba con fuerza el brazo para hacerle caminar más rápido. En vano intentaba ella distraerla con alguna anécdota del colegio; toda su...

Espejo roto

Habita en mi casa una extraña criatura. Apareció una tarde fresca de agosto, invitación -que no recuerdo haberle extendido- en mano. Se veía bastante inofensiva y standard: rosada, tibia, fácilmente confundible con otros de su especie. Adorable, sí.
Descendió sin prisa del micro. La terminal era en sí un sitio desagradable, pero entre el olor a gasolina y cigarrillos percibió un dejo a barro putrefacto que le quitó sesenta años de encima. Bolso al hombro...

Taza para uno

            Una pequeña cola rosada escabulléndose tras el mueble del televisor tuvo más repercusión en su cerebro de lo que hubiese tenido una sesión de electroshock. Miró asqueada en derredor y tras el paso lógico de llamar...
Volaban las servilletas, los periódicos, los envases de cartón y las hormigas subidas a ellos. Los niños, apresurados, corrían tras sus pelotas de fútbol mientras los adultos doblaban las mantas de picnic. Algunas mujeres sostenían su falda...
Cobijada entre húmedos acolchados, apreciados a pesar del verano, sintió la presencia familiar ante la puerta. Esa mañana sus sueños no se entremezclarían con la algarabía de la cocina; las risas de la abuela, las tazas entrechocándose...
A la temprana edad de los cinco años conocí a quien, hoy con cuarenta y dos, continúa siendo mi mejor amigo. En esos días muchos compañeros de Salita Celeste tenían la costumbre de hablar solos. Especialmente Mariana,...
Comparto la reseña que Irene de Santos tan amablemente hizo de mi libro. Gracias, nuevamente, de corazón. Portada de La casa de las arenas de Natalia Doñate. La generosidad es...
Isabel trabajaba en limpieza y estaba enamorada de Gerardo, el herrero. Ninguno odiaba a Amalia, pero cuando ésta falleció, la casa vacía se volvió una oportunidad que no podían desperdiciar: ella, por creer ser correspondida, él por...